En colaboración al proyecto Lana Merimorena.
Propósito común: valorizar la lana local como biomaterial cultural y herramienta de restauración situada (bordes, setos, ribazos, vías pecuarias) mientras se teje comunidad (mujeres artesanas, pastores, escuelas).
Encaje LM: experiencia en lana, lanolina, fieltro y mediación; capacidad de producción de geotextiles, jabones afieltrados y programación pedagógica con triple impacto.

ROLES Y RESPONSABILIDADES:
Dirección artística y curaduría (Natalia Escaño): Concepto, código textil, diseño de obra in situ, recorridos performativos, exposición/archivo.
Cocuración y producción textil (Lana Merimorena): acopio y selección de lana, lavado/cardado, fabricación de geotextiles (300–500 g/m²), prototipos de señalética blanda, logística de talleres.

Esta serie pictórica utiliza pigmentos naturales recolectados del entorno —tierras, cenizas, plantas, carbones, óxidos— como lenguaje estético y político para narrar la experiencia rural desde una perspectiva sensible, situada y afectiva. La pintura no es solo representación: es materia del lugar, memoria encarnada. Cada obra funciona como una cápsula simbólica que conserva y activa historias, gestos y ritmos rurales.

Orilla Operativa aborda los lavaderos como infraestructuras de conocimiento donde agua, cuerpo y técnica producen imágenes, residuos y relatos. En lugar de “documentar” lo que ya ocurre, el proyecto formula preguntas, protocolos y prototipos que permiten medir, traducir y re-encuadrar micro-eventos de la orilla: turbulencias, espumas, voces, sedimentos, gestos de frotado. La obra se organiza como plataforma de investigación-creación (practice-based research) con tres capas simultáneas: observación situada (etnografía multisensorial), instrumentación mínima (sonido, luz, agua, residuos) y acciones de prototipado (scores performativos y dispositivos blandos). El objetivo no es fijar un paisaje sino poner a prueba hipótesis sobre intercambio, cuidado y materialidad en el límite inestable entre agua y tierra, generando obras, datos abiertos y métodos replicables.
¿Qué perdemos cuando ignoramos la alfabetización corporal (sangre, sudor, lágrimas, moco, saliva, leche, semen, flujo menstrual)?, ¿Cómo traducir propiedades físicas (viscosidad, salinidad, capilaridad, pH) en formas visuales y sonoras accesibles?, ¿Qué mitos sostienen nuestra relación con “lo que está dentro”?

INTERFLUJOS convierte los fluidos corporales en lenguaje material y sistema de conocimiento. En lugar de mostrar “lo escandaloso”, explora cómo sabemos (y no sabemos) lo que circula dentro: memorias, sales, ritmos, presiones, humedades. La obra desplaza el tabú hacia la curiosidad crítica mediante instalaciones sensoriales, partituras performativas y una capa de investigación-creación (diarios, dibujos, sonido, terminando en fotografía que dialoga con un diario), sin manipular muestras biológicas en sala.
Red de murales que funciona como archivo vivo del territorio. No es un festival puntual, sino un programa permanente con residencias, mediación, capa digital y un plan de conservación que convierte fachadas, medianeras y muros agrícolas en piezas de investigación artística.

Escucha y mapeo: entrevistas, paseos sonoros y archivo fotográfico vecinal.
Co-diseño: bocetos en mesa abierta, maquetas de color in situ, test de escala.
Producción: montaje seguro (líneas de vida/andamios), logística y tiempos por fachada.
Devolución: inauguraciones por barrios, guías de ruta, publicación y vídeo-ensayo.
